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Norma Sandoval: Emprendedora que se atrevió con las Energías Renovables

F30 de Noviembre de 2015

Desde hace doce años y luego de quedar viuda, Norma Sandoval decidió vender el campo donde pasó sus recordados años de casada para comprarse un sitio a la entrada de Futrono. Madre de un solo hijo y con un gran espíritu emprendedor, decidió comenzar un negocio familiar. Así fue, como pasó de ser dueña de casa a transformarse en la propietaria de las Cabañas Pewma. Siempre supo que lo de ella era el turismo, pero hace dos años, se atrevió con las Energías Renovables No Convencionales (ERNC), convirtiéndose a sus 77 años en la única empresaria turística de la comuna que promueve el turismo verde y sustentable, a través del uso de biomasa forestal y colectores Solares térmicos para calefacción y agua caliente sanitaria para sus turistas.

La empresaria, penúltima de nueve hermanos, cuenta que es nacida y criada en la zona. Recuerda que su infancia la pasó ayudando a sus padres en la hostería que tenían en aquellos años, donde daban hospedaje y comida a los visitantes. Desde ahí, dice, comenzó su pasión por el turismo. “Me gusta que los clientes lleguen y se vayan contentos, que disfruten su estadía. En cierta forma, sigo la tradición y el buen trato que mis padres tenían en su época, donde aun siendo humildes, la calidad del servicio era lo principal”, comenta.

Emprendedora sustentable
“Con el apoyo de mi hijo decidimos hace cinco años instalar este negocio, siempre enfocado en el turismo sustentable y ecológico. El terreno que compramos acá en la ciudad era muy grande. Por lo tanto me incentivó a emprender. Sin él, esto no hubiese sido posible, él es el que está pendiente de los arreglos, de postular a proyectos, de estar siempre al día con las nuevas tecnologías para así entregar un mejor servicio”, sostuvo Norma Sandoval.

Hace unos años, el Ministerio de Energía y Sercotec lanzaron un programa piloto para desarrollar soluciones con Energías Renovables No Convencionales (ERNC) para Micro y Pequeñas Empresas (MiPes). “Se presentó la oportunidad y no dudamos en postular”, asegura la emprendedora. Así fue que de cerca de cien postulaciones, su proyecto de biomasa y energía solar, estuvo dentro de las mejores 17 iniciativas que resultaron ganadoras.

Junto a su hijo, que la acompaña en todo momento, indica que “en un comienzo es difícil atreverse y dar el primer paso. Siempre hay miedos, pero cuando vimos que esta idea de negocio comenzó a tomar forma, nos tiramos con todo. Cuando supimos que ganamos el concurso estábamos muy contentos, porque nos dimos cuenta que sí se podía innovar. Qué mejor que hacer lo que te gusta con cariño, cuidando el medio ambiente y entregando un valor agregado”. Agrega además, que actualmente están postulando al programa CRECE de Sercotec, donde buscan cambiar sus actuales ventanas por termopanel, más la instalación de un segundo colector solar y así entregar mayor autonomía y Eficiencia Energética a su empresa. “No sirve solo dar el primer paso, hay que seguir buscando la calidad”.

Iniciativa única
Norma Sandoval detalla que sus cabañas son las únicas en la comuna que ofrecen un servicio con este tipo de tecnologías sustentables. Gracias al concurso de ERNC, la emprendedora se adjudicó cerca de 10 millones de pesos, con los cuales instaló una caldera en base a pellet y colectores solares, que permiten entregar calefacción central y agua caliente sanitaria a las cuatro cabañas del recinto, además de hacer funcionar los tubos de burbujas de la tina de hidromasaje que ofrece la empresa.

Sostiene además, que los cambios han sido muy notorios, “antes en temporada alta el gasto energético para generar agua caliente era de aproximadamente un millón 400 mil pesos y ahora con la implementación del sistema sustentable, los gastos no superan los 400 mil pesos. Hay que atreverse por el turismo verde, no importan los años ni los temores, lo importante es trabajar a consciencia y contribuir al cuidado del medio ambiente”.

Finalmente, la empresaria, quien además es presidenta del Club de Adulto Mayor Fe y Esperanza, hace una invitación a los demás adultos mayores y emprendedores a atreverse y creer en los sueños. “Con mis amigas siempre conversamos, y es que el adulto mayor debe descansar y hacer lo que le gusta. A nuestros años, ya no podemos estar pasando malos ratos. Sin embargo, no hay que dejar de confiar en lo que uno quiere hacer. Hay que atreverse, innovar y tener fe en que sí se pueden cumplir los sueños”.