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Eficiencia Energética: Un imperativo ambiental, económico y moral

F29 de Marzo de 2019

Por Kim-Fa Bondi Hafon, Seremi de Energía Región de Atacama

Cada 05 de marzo celebramos el “Día Mundial de la Eficiencia Energética”, fecha que nos invita a reflexionar sobre la energía y el uso que le damos. En este sentido, lo primero que debemos decir es que la energía está en todo lo que hacemos: en el agua que usamos para ducharnos, al cocinamos, cargar el celular o al movernos en la ciudad y el buen uso que le demos -la llamada “eficiencia energética”- nos permite obtener los mismos bienes y servicios, pero con menos recursos energéticos, sin renunciar a la calidad de vida ni disminuir la productividad, lo que se traduce también, en ahorros para el bolsillo y en cuidar nuestro planeta.

Durante el “Mes de la Eficiencia Energética” hemos realizado diversas acciones para promover el buen uso de este recurso y, como Gobierno del Presidente Sebastián Piñera, quisimos dar un paso más allá al impulsar una ley que promueva el uso racional y eficiente de los recursos energéticos, entendiendo que es la forma más segura, económica y sustentable de cubrir nuestras necesidades energéticas, las que en países en desarrollo como el nuestro, son cada vez mayores. Amismismo, la Ley buscará sumar a todos los sectores del país a este desafío, siendo responsables y conscientes de los efectos que tiene el consumo energético, ya sea a nivel ambiental, económico y social, estableciendo instrumentos específicos para ellos.

Otro gran avance en nuestro país es lo realizado en lo referente a la movilidad sustentable, hoy Chile está a la vanguardia en cuanto a la cantidad de buses eléctricos circulando en la capital, y desde Atacama estamos trabajando intensamente para que la electromovilidad sea una realidad en nuestra región y a todo nivel.

Actualmente, existe una serie de barreras de información, culturales, económicas, técnicas e institucionales que dificultan y hacen más lento el desarrollo de la eficiencia energética y que hacen pertinente la introducción de una política pública. Sin embargo, más allá de lo normativo, como Gobierno consideramos fundamental generar un cambio cultural incorporando la eficiencia energética desde la más temprana edad en todas nuestras actividades, porque con pequeñas acciones podemos hacer la diferencia. ¡Todos podemos ser embajadores de la buena energía!