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Primer Encuentro Latinoamericano para el Desarrollo Solar

F12 de Abril de 2017

Discurso de la Presidenta Bachelet en la inauguración del 1° Encuentro Gremial Latinoamericano para el Desarrollo Solar

Amigas y amigos:

Antes de referirme al premio, quiero felicitar a la ACESOL por su décimo aniversario, y agradecer la invitación que me hicieran para estar aquí con ustedes.

Tal como nos decía Gabriel, como Gobierno hemos buscado hacer de la participación un pilar de la política energética, y siempre es importante contar con interlocutores como ACESOL, que son muy activos en las mesas de trabajo, que hacen aportes al desarrollo de una mejor normativa y que hacen una importante labor de difusión.

Y que acaba de demostrarlo, además, sugiriendo que sigamos trabajando en varias líneas posibles.  Y cuánto mejor, si compartimos el mismo objetivo de posicionar a Chile como líder regional y mundial en energía solar.

Pero también, felicitarlos por este “Primer Encuentro Gremial Latinoamericano”, el primero de muchos más, porque es fundamental que existan espacios de intercambio de experiencias y de buenas prácticas entre nuestros países, en especial si asumimos que éste sigue siendo un terreno en construcción, donde tenemos mucho que aprender unos de otros.

Es una tarea que, por lo demás, el Estado de Chile ha impulsado en  diferentes foros regionales.

Por cierto, me honra haber sido considerada en esta ocasión y ser parte del grupo de hombres y mujeres que lo han recibido en el pasado. Al igual que Nicolás Correa, son personas a las que se les ha reconocido su contribución, su talento, su creatividad y su trabajo en equipo, han creído en un proyecto y lo han sacado adelante, muchas veces con coraje.

Es interesante ver, en las premiaciones anuales, una medición periódica o incluso una escala de nuestro desarrollo, porque año a año podemos ver en los proyectos distinguidos lo que como país vamos conquistando. 

Porque cada innovación, cada solución -como la limpieza que realiza el robot de INTI TECH, quiero decir que efectivamente la chusca es difícil sacársela, cuando queda en los zapatos, es un polvo muy complejo, además que no se ve nada, lo que conversábamos con Nicolás- es muy bueno poder contar con esta tecnología. Como decía, cada innovación, cada solución, cada avance en los procesos industriales, da cuenta de nuestros desafíos, pero sobre todo de lo que somos capaces.

Y en materia de desarrollo de energías renovables, especialmente solar, Chile la verdad es que puede, y puede mucho más.

Entonces, desde lo que me ha correspondido a mí liderar como Presidenta, éste es un reconocimiento que recibo con mucho gusto, pero con mucha humildad, porque este premio lo recibo como un reconocimiento colectivo a lo que hemos logrado como país.

Ninguno de los resultados podría haber sido posible exclusivamente bajo el esfuerzo gubernamental. Se requirió de mucha capacidad de escucha y un estrecho trabajo de los ministros con la industria y la sociedad civil.

Y lo importante es que de ahora en adelante, ningún Presidente o Presidenta podrá desconocer nuestra transición energética, porque ya es de toda una nación. Son muchas las voluntades que ya se pusieron en marcha.

Necesitamos más y más premiados, para seguir marcando la ruta de lo que viene y para seguir dejando la vara bien alta en un tema trascendental para Chile.

Las señales son evidentes, tanto en lo ambiental como en lo comercial: hay opciones que debemos dejar atrás. Ni Chile ni el planeta pueden darse el gusto de poner reversa.

Y no necesito decírselo a ustedes, porque la energía solar es una respuesta para nuestra independencia energética, para la diversificación y limpieza de nuestra matriz, para reducir los costos en el abastecimiento de familias y empresas. Es, sobretodo, la base de un modo de desarrollo más dinámico, más sustentable y más inclusivo.

Y es, al mismo tiempo, la confirmación de un método: se necesita una visión compartida, el trabajo temprano junto a las comunidades, y la colaboración público-privada.

Entonces, vemos con orgullo que las energías renovables no convencionales se han convertido en una de nuestras grandes apuestas nacionales. No es casualidad que el sector energía esté concentrando cerca del 30% de la inversión nacional.

Alcanzamos el 14% de la capacidad total instalada y todo indica que nuestra meta inicial de llegar al 20% para el año 2025 se va a  alcanzar mucho antes. Ahora ponemos la mirada en el 70% para el año 2050.

Y junto a la eólica, la energía solar tiene gran mérito en este giro que algunos miraban con escepticismo años atrás. Hay espacio para más, es una evidencia en un país con tres de las mejores zonas con mayor radiación del planeta. El 76% de los proyectos ERNC en construcción corresponden a proyectos solares fotovoltaicos.

Y ése es nuestro presente, y ésa es, de hecho, entiendo, la invitación que nos hace Gabriel: a dejar de pensar en la energía solar como la energía del futuro y asumir que es la energía del presente.

Y tal como se ha recordado aquí y lo decía el Washington Post hace pocos días, al ponernos como ejemplo en la vinculación con las comunidades, en la competitividad de los precios y la consistencia de nuestras políticas públicas: señalaba que esto es “como conectarse al sol” –“like plugging into the sun”, decía exactamente.

Y me parece que es un buen punto de partida que podamos trabajar sobre un presente dinámico, cómo mirar las oportunidades que están frente a nuestras narices.

Pero no olvidemos los grandes desafíos que siguen condicionando nuestro éxito: se requiere ir mucho más lejos y más rápido en la investigación nacional, en especial para mejorar los rendimientos y durabilidad de las instalaciones; debemos seguir fortaleciendo el sistema de transmisión gracias a su flexibilidad; hay que incorporar a nuevos actores y en especial a los ciudadanos desde sus hogares.

Habremos pasado a una nueva etapa el día en que la energía solar haya sido incorporada como una evidencia de nuestra vida cotidiana. Yo les contaba que yo tengo una casa en el sur en un lago y una casa en la playa y sólo tenemos energía solar porque la verdad es la fuente que usamos esencialmente. Entonces, cómo vamos incorporando en nuestra cotidianidad, desde nuestras tareas en eficiencia energética, la construcción de viviendas, edificios públicos o vehículos, hasta como factor crítico de la productividad de nuestras industrias.

Y como Gobierno no hemos tenido dudas en confiar en Chile y en la energía limpia. No sólo hemos podido sacar adelante leyes que nos ponen al día; también hemos puesto a disposición terrenos fiscales que representan el 77% de la energía solar; hemos creado programas de fomento; hemos buscado nuevos inversores; estamos dándole un valor estratégico a la formación técnica en las regiones de mayor potencial; y nos estamos acercando a nuestro objetivo de contar con un sistema de transmisión acorde con las características de la energía solar.

Y estoy segura que los privados seguirán haciendo su parte y que juntos descubriremos nuevas formas de abordar nuestro reto actual de construir un desarrollo sustentable.

Porque el ahora es nuestra mejor garantía de éxito. Un presente luminoso, que se construye desde la unión de fuerzas de un país, y de un Estado que ha decidido decir “presente”.

Muchas gracias, mucho éxito en su seminario.